La
rebaja por nuevas inversiones es un incentivo fiscal establecido en la
legislación del impuesto sobre la renta desde 1946. Es el producto del
poder público normativo que sitúa al tributo más allá de la vertiente
inmediata de la recaudación de ingresos –su función primaria-, para
llevarlo a constituir una herramienta fundamental de articulación entre
la política fiscal y el accionar del estado en áreas de la consecución
de sus cometidos fines esenciales.
El
articulo 56 de la vigente ley de impuestos sobre la renta (LISLR) (G.
O. 38.628, feb. 16/07) “concede una rebaja de impuestos del diez por
ciento (10%) del monto de las nuevas inversiones que se efectúen en los
cinco años siguientes en la vigencia de la presente ley, a los titulares
de los enriquecimientos derivados de las actividades industriales y
agroindustriales, construcción, telecomunicaciones, ciencia y tecnología
y, en general a todas aquellas actividades que bajo la mención de
industriales representen inversión para satisfacer los requerimientos de
avanzada tecnología o de punta, representada en nuevos activos fijos,
distintos de terrenos, destinados al aumento efectivo de la capacidad
productiva o a nuevas empresas y siempre que no hayan sido utilizados en
nuevas empresas”
Las
rebajas impositivas conforman lo establecido en el artículo 77 del
Código Orgánico Tributario (COT) “pueden ser derogadas o modificadas por
ley posteriores, aunque estuvieren fundadas en determinadas condiciones
de hechos. Sin embargo, cuando tuvieran plazo cierto de duración, los
beneficios en curso de mantendrán por el resto de dicho término, pero en
ningún caso, por mas de cinco (5) años a partir de la derogatoria o
modificación”.
Tanto
la administración tributaria como la mayoría de los contribuyentes han
interpretado que le lapso de cinco años comenzó a computarse desde el 16
de febrero del 2007, fecha de publicación de la Ley de Reforma Parcial
de la LISLR, expirando el 16 de febrero del 2012.
Una
primera posición, de reputarse el criterio señalado como procedente,
lleva a sostener que los sujetos pasivos contribuyentes que tienen como
ejercicio fiscal, por ejemplo, el año civil, gozarán del beneficio solo
por las inversiones efectuadas hasta el 16 de febrero de 2012, pudiendo
se aprovechadas hasta el 31 de diciembre de este año, fecha de cierre
del periodo tributario y “podrán traspasarse hasta los tres ejercicios
anuales siguientes” (LISLR, art. 57).
Una
segunda posición es considerar que la reforma de la LISLR
“consagratoria” de la rebaja comenzó a aplicarse a partir del 1 de enero
del 2008 para aquellos contribuyentes cuyo periodo impositivo se inicio
con anterioridad a la publicación de dicha ley, es decir, antes del 16
de febrero del 2007.
Tal
criterio encuentra su fundamento en lo establecido en el artículo 8º
del COT, conforme al cual “cuando se trate de tributos que se determinen
o liquiden por periodos, las normas referentes a la existencia o
cuantía de la obligación tributaria regirán desde el primer día del
periodo respectivo del contribuyente que se inicie a partir de la fecha
de entrada en vigencia de la ley”
Así,
el artículo 56 de la LISLR, norma de incentivo, por un lado, afectaría
la cuantía de la obligación dineraria y, por otro lado, el impuesto
directo que nos ocupa es un tributo de hecho imponible complexivo, es
decir, que se verifica en el periodo anual. De manera tal, que cualquier
reforma a la ley que regula todos los elementos de su hecho imponible
que entre en vigencia en periodos tributarios ya iniciados no podrá
incidir sobre su definición o afectar su existencia.
Tal
posición por si misma controversial llevaría a la discusión sobre la
naturaleza de la rebaja como aminoración de la cuota impositiva, la
aplicación de la vigencia de los principios constitucionales de
generalidad e igualdad afectado con su vigencia, discusión esta ultima,
por cierto, ya superada desde las Jornadas Latinoamericanas de Derechos
Tributario de 1975.
En
todo caso, para la determinación de la eficacia temporal del articulo
56 de la LISLR, debe tenerse la orientación interpretativa de la propia
administración tributaria, apoyada en el COT, conforme al cual las
normas contentivas de incentivos fiscales “se interpretaran en forma
restrictiva” (Art. 5º), criterio administrativo anterior al legislativo,
los cuales en forma alguna compartimos.
Mas
allá de las interpretaciones esbozadas y de acuerdo a la administración
tributaria puede concluirse que la rebaja por nuevas inversiones
contenidas en el articulo 56 de la LISLR feneció, quedando aun vigente
las previstas para las actividades tributarias y navieras.
tomado de http://www.rodriguezyasociados.com.ve
miércoles, 12 de diciembre de 2012
jueves, 15 de marzo de 2012
Unidad Tributaria en Bs. 90
GACETA OFICIAL DE LA REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
Número Nº 39.866
Caracas, jueves 16 de febrero de 2012
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR DE PLANIFICACIÓN Y FINANZAS
SERVICIO NACIONAL INTEGRADO DE ADMINISTRACIÓN
ADUANERA Y TRIBUTARIA
Providencia Administrativa Nº SNAT/2012/0005
Caracas, 16 de febrero de 2012
201º y 152º
El Superintendente del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), de conformidad con lo dispuesto en el numeral 15 del artículo 121 del Código Orgánico Tributario, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 37.305 de fecha 17/10/2001, en concordancia con lo previsto en el artículo 7 de la Ley del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria, publicada en la Gaceta Oficial la República Bolivariana de Venezuela Nº 37.320 de fecha 081/11/2001, y vista la opinión favorable de la Comisión Permanente de Finanzas de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, dicta la siguiente:
Providencia Administrativa:
Artículo 1º—Se ajusta la Unidad Tributaria de SETENTA Y SEIS BOLÍVARES (Bs. 76,00), a NOVENTA BOLÍVARES (Bs. 90,00).
Artículo 2º—En los casos de tributos que se liquiden por períodos anuales, la unidad tributaria aplicable será la que esté vigente durante por lo menos ciento ochenta y tres (183) días continuos en el período respectivo, y para los tributos que se liquiden por períodos distintos al anual, la unidad tributaria aplicable será la que esté vigente para el inicio del período, todo de conformidad con lo establecido en el Parágrafo Tercero del artículo 3 del Código Orgánico Tributario.
Dado en Caracas, a los 16 días del mes de febrero de 2012. Años 201º de la Independencia, 152º de la Federación y 13º de la Revolución.
Número Nº 39.866
Caracas, jueves 16 de febrero de 2012
REPÚBLICA BOLIVARIANA DE VENEZUELA
MINISTERIO DEL PODER POPULAR DE PLANIFICACIÓN Y FINANZAS
SERVICIO NACIONAL INTEGRADO DE ADMINISTRACIÓN
ADUANERA Y TRIBUTARIA
Providencia Administrativa Nº SNAT/2012/0005
Caracas, 16 de febrero de 2012
201º y 152º
El Superintendente del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria (SENIAT), de conformidad con lo dispuesto en el numeral 15 del artículo 121 del Código Orgánico Tributario, publicado en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Nº 37.305 de fecha 17/10/2001, en concordancia con lo previsto en el artículo 7 de la Ley del Servicio Nacional Integrado de Administración Aduanera y Tributaria, publicada en la Gaceta Oficial la República Bolivariana de Venezuela Nº 37.320 de fecha 081/11/2001, y vista la opinión favorable de la Comisión Permanente de Finanzas de la Asamblea Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, dicta la siguiente:
Providencia Administrativa:
Artículo 1º—Se ajusta la Unidad Tributaria de SETENTA Y SEIS BOLÍVARES (Bs. 76,00), a NOVENTA BOLÍVARES (Bs. 90,00).
Artículo 2º—En los casos de tributos que se liquiden por períodos anuales, la unidad tributaria aplicable será la que esté vigente durante por lo menos ciento ochenta y tres (183) días continuos en el período respectivo, y para los tributos que se liquiden por períodos distintos al anual, la unidad tributaria aplicable será la que esté vigente para el inicio del período, todo de conformidad con lo establecido en el Parágrafo Tercero del artículo 3 del Código Orgánico Tributario.
Dado en Caracas, a los 16 días del mes de febrero de 2012. Años 201º de la Independencia, 152º de la Federación y 13º de la Revolución.
martes, 7 de febrero de 2012
La Vaca
En estos días estaba en casa de unos amigos y entre tema y tema
de conversación empezamos a hablar de economía y política (Saben por el 4F) . Hasta llegar al
capitalismo y socialismos del siglo XXI , unos de mis amigos expresaba que en
sistema capitalista ; los mas pobres no tenían oportunidad ninguna que solo se convertían
en victimas de los mas ricos Diosss ,Ok
wasss! a lo que yo le respondí el capitalismo esta muy lejos de ser una
utopia, sin embargo da la libertad a cada persona de hacer lo que quiera
cuando quiera. Luego trate de explicarle que una persona no es pobre por vivir
en capitalismo, la pobreza está en la mente las personas que se aferran a
cosas que les dan cierta comodidad, pero no la calidad de vida que
verdaderamente desean para ello y sus familias, es fácil conformarse con lo
poco que tienes . Así seguimos debatiendo el tema por un buen rato hasta que me
acordé de un cuento de aparece el libro
de la Culpa es
de la Vaca
el que me ayudo a ilustrar un buen ejemplo aquí se los comparto.
La historia cuenta que un viejo
maestro deseaba enseñar a uno de sus discípulos por qué muchas personas viven
atadas a una vida de mediocridad y no logran superar los obstáculos que les
impiden triunfar. No obstante, para el maestro, la lección más importante que
el joven discípulo podía aprender era observar lo que sucede cuando finalmente
nos liberamos de aquellas ataduras y comenzamos a utilizar nuestro verdadero
potencial.
Para impartir su lección al joven aprendiz, aquella tarde el maestro había decidido visitar con él algunos de los lugares más pobres y desolados de aquella provincia.
Después de caminar un largo rato encontraron la que consideraron la más humilde de todas las viviendas.
Aquella casucha a medio derrumbarse, que se encontraba en la parte más distante de aquel caserío, debía ser -sin duda- alguna la más pobre de todas. Sus paredes milagrosamente se sostenían en pie, aunque amenazaban con derribarse en cualquier momento; el improvisado techo dejaba filtrar el agua, y la basura y los desperdicios que se acumulaban a su alrededor daban un aspecto decrépito a la vivienda. Sin embargo, lo más sorprendente de todo era que en aquella casucha de 10 metros cuadrados pudiesen vivir ocho personas. El padre, la madre, cuatro hijos y dos abuelos se las arreglaban para acomodarse en aquel lugar.
Sus viejas vestiduras y sus cuerpos sucios y malolientes eran prueba del estado de profunda miseria reinante.
Curiosamente, en medio de este estado de escasez y pobreza total, esta familia contaba con una posesión poco común en tales circunstancias: una vaca. Una flacuchenta vaca que con la escasa leche que producía, proveía a aquella familia con el poco alimento de algún valor nutricional. Pero más importante aún, esta vaca era la única posesión material de algún valor con que contaba aquella familia. Era lo único que los separaba de la miseria total.
Y allí, en medio de la basura y el desorden, pasaron la noche el maestro y su novato discípulo. Al día siguiente, muy temprano y sin despertar a nadie, los dos viajeros se dispusieron a continuar su camino. Salieron de la morada y antes de emprender la marcha, el anciano maestro le dijo a su discípulo: “Es hora de que aprendas la lección que has venido a aprender”.
Sin que el joven pudiese hacer nada para evitarlo, el anciano sacó una daga que llevaba en su bolsa y degolló la pobre vaca que se encontraba atada a la puerta de la vivienda, ante los incrédulos ojos del joven.
Maestro, dijo el joven: “¿Qué has hecho? ¿Qué lección es ésta, que amerita dejar a esta familia en la ruina total? ¿Cómo has podido matar esta pobre vaca, que representaba lo único que poseía esta familia?”
Haciendo caso omiso a los interrogantes del joven, el anciano se dispuso a continuar la marcha, y maestro y discípulo partieron sin poder saber que suerte correría aquella familia ante la pérdida de su única posesión.
Durante los siguientes días, una y otra vez, el joven era confrontado por la nefasta idea de que, sin la vaca, aquella familia seguramente moriría de hambre.
Un año más tarde, los dos hombres decidieron regresar nuevamente por aquellos senderos a ver que suerte había corrido aquella familia. Buscaron la humilde posada nuevamente, pero en su lugar encontraron una casa grande. Era obvio que la muerte de la vaca había sido un golpe demasiado fuerte para aquella familia, quienes seguramente habían tenido que abandonar aquel lugar y ahora, una nueva familia, con mayores posesiones, se había adueñado de aquel lugar y había construido una mejor vivienda.
¿Adónde habrían ido a parar aquel hombre y sus hijos? ¿Qué habría sucedido con ellos? Todo esto pasaba por la mente del joven discípulo mientras que, vacilante, se debatía entre tocar a la puerta y averiguar por la suerte de los antiguos moradores o continuar el viaje y evitar confirmar sus peores sospechas.
Cual sería su sorpresa cuando del interior de aquella casa salió el hombre que un año atrás le diera morada en su vivienda. ¿Cómo es posible? preguntó el joven. Hace un año en nuestro breve paso por aquí, fuimos testigos de la profunda pobreza en que ustedes se encontraban. ¿Qué ocurrió durante este año para que todo esto cambiara?
Ignorante del hecho de que el discípulo y su maestro habían sido los causantes de la muerte de su vaca, el hombre relató como, coincidencialmente, el mismo día de su partida, algún maleante, envidioso de su vaca, había degollado salvajemente al animal.
El hombre continuó relatándole a los dos viajeros cómo su primera reacción ante la muerte de la vaca había sido de desesperación y angustia. Por mucho tiempo, la vaca había sido su única fuente de sustento. El poseer esta vaca le había ganado el respeto de sus menos afortunados vecinos, quienes envidiaban no contar con tan preciado bien.
Sin embargo, continuó el hombre, poco después de aquel trágico día, decidimos que a menos que hiciéramos algo, muy probablemente, nuestra propia supervivencia estaría en peligro. Así que decidimos limpiar algo del terreno de la parte de atrás de la casucha, conseguimos algunas semillas y decidimos sembrar vegetales y legumbres con los que pudiésemos alimentarnos.
Después de algún tiempo comenzamos a vender algunos de los vegetales que sobraban y con este dinero compramos más semilla y comenzamos a vender nuestros vegetales en el puesto del mercado. Así pudimos tener dinero suficiente para comprar mejores vestimentas y arreglar nuestra casa. De esta manera, poco a poco, este año nos ha traído una vida nueva.
El maestro, quien había permanecido en silencio, prestando atención al fascinante relato del hombre, llamó al joven a un lado y en voz baja le preguntó:
¿Tú crees que si esta familia aún tuviese su vaca, estaría hoy donde ahora se encuentra?
Seguramente no, respondió el joven.
¿Si ves? Su vaca, fuera de ser su única posesión, era también la cadena que los mantenía atados a una vida de mediocridad y miseria.
Al no contar más con la falsa seguridad que les proveía el sentirse poseedores de algo, así no fuese más que una flacuchenta vaca, debieron tomar la decisión de buscar algo más.
En otras palabras, la misma vaca que para sus vecinos era una bendición, les había dado la sensación de poseer algo de valor y no estar en la miseria total, cuando en realidad estaban viviendo en medio de la miseria
.
Así es cuando tienes poco. Lo poco que tienes se convierte en un castigo, ya que no te permite buscar más. No eres feliz con ello, pero no eres totalmente miserable. Estás frustrado con la vida que llevas, mas no lo suficiente como para querer cambiarla.
Así es cuando tienes poco. Lo poco que tienes se convierte en un castigo, ya que no te permite buscar más. No eres feliz con ello, pero no eres totalmente miserable. Estás frustrado con la vida que llevas, mas no lo suficiente como para querer cambiarla.
¿Ves lo trágico de esta situación?
Muchos de nosotros sino todos también tenemos vacas en nuestra vida. Ideas, excusas y justificaciones que nos mantienen atados a la mediocridad, dándonos un falso sentido de estar bien cuando frente a nosotros se encuentra un mundo de oportunidades por descubrir. Oportunidades que sólo podremos apreciar una vez hayamos matado nuestras vacas y en ocasiones hasta el rebaño entero.
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